miércoles, enero 27, 2016

El despertar de la realidad.

La infancia, momento feliz.
Ese estado en que todo parece perfecto, y sin tristezas. De pronto, algo te despierta del ensueño. Cada persona tiene sus procesos, cada persona tiene sus momentos.

Mi momento llegó hace treinta años, aquel 28 de Enero de 1986, con la aparentemente lejana tragedia del Transbordador Challenger. Mi niñez era soñadora, con mi padre enseñándome las maravillas del universo, la ciencia y la esperanza humana. Y de pronto, ante mis ojos, en directo, la explosión de la nave que trataba de llegar a las estrellas.

Un lamentable accidente que se llevó la vida de esas 7 personas, esos 7 héroes que jamás serán olvidados.
Para mí, fué el despertar a la realidad, tristeza por ver que el mundo no era tan perfecto a como yo lo creía. Siempre he tenido unida la imagen de la explosión del transbordador a verme a mi mismo sentado, mirando y pensando en la muerte.

 


Hay momentos en que ocurre la historia y uno recuerda exactamente qué estaba haciendo en aquel momento.

Pero hoy no es el día para hablar de mí, es el día para recordar a esos 7 héroes que dieron sus vidas para alcanzar las estrellas. Resnik, Jarvis, Onizuka, Scobee, J smith, McNair y Christa McAuliffe. Muchas misiones vinieron luego; algunas tragedias después, pero aquel momento, aquel 28 de enero de 1986 fué algo que -insisto, a pesar de la distancia- dejo huella en muchos de nosotros.

No se trataba de abordar una nave y viajar glamorosamente por el espacio, no, había que hacer sacrificios. La conquista del espacio no es gratis. Pero morir haciendo lo que uno ama, lo que uno quiere es algo que a todos nos gustaría experimentar, aunque es poco consuelo para la perdida de 7 valiosas vidas.

30 años no son nada, es cierto, pero su recuerdo vivirá por siempre.






#Nasa #Challenger